Colección: KA!

En EMBER trabajamos cuchillos profesionales pensados para quien cocina en serio: el clásico cuchillo de chef (gyuto) para cortes largos y versátiles, el santoku con su hoja más corta y punta caída, ideal para carne, pescado y vegetales en movimientos precisos, y el nakiri de filo recto y perfil rectangular, diseñado específicamente para picar verduras con cortes limpios de arriba hacia abajo.

Nuestra línea de cuchillos de damasco nace de un proceso de forja por plegado: se apilan y sueldan capas alternas de dos aceros con distinta composición, se calientan, se estiran y se vuelven a plegar decenas de veces hasta alcanzar 33, 67 o incluso 121 capas. Ese laminado, al pulirse y atacarse con ácido, revela el patrón hipnótico del damasco —vetas onduladas tipo agua, remolinos, plumas o escalera— donde cada hoja es irrepetible, como una huella digital.

La mayoría de nuestros modelos usa un núcleo de acero VG-10 (dureza cercana a 60 HRC) revestido en capas de damasco: filo duro y retentivo por dentro, resistencia y estética por fuera. Súmale un afilado tipo navaja de 15° por lado, mangos de madera estabilizada y balance real en la mano, y tienes un cuchillo de damasco que corta distinto desde el primer tomate.